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Hace ocho años nació el bitcóin, la moneda virtual más famosa del mundo y la que, para bien o para mal, ha empezado a posicionarse en la economía global. Ahora, con un monto que supera los 16 mil dólares por unidad, se convierte en un dolor de cabeza para los bancos centrales, pero también en ejemplo de un mundo en “perfecta” democracia.

“Perfecta” por varias cosas. La primera, y más obvia es que, al no existir un ente regulador, son los mismos clientes los que regulan la criptomoneda (ICO por sus siglas en ingles). Cuanto más gente esté comprando o vendiendo más sube el valor de la unidad. Básicamente es una moneda que vive del optimismo y de la debilidad del sistema tradicional.

La segunda porque hay informes que señalan que el mundo de las monedas virtuales es un espacio mucho más inclusivo que la banca actual y es cada vez más abierto por ejemplo, a las mujeres y jóvenes.

Cuatro de las 30 ofertas iniciales de criptomonedas más grandes realizadas hasta octubre de este año contaba con cofundadoras. Esto es el doble del número de mujeres que dirigen alguna de las 30 empresas de tecnología más grandes del mundo, entre las que cotizan en bolsas. Dos de las ICO encabezadas por mujeres figuran entre las más grandes hasta la fecha.

Pero, además, como en una “perfecta” democracia, les da espacio a nuevos competidores (existen unos 762 tipos de estas monedas). Las ganancias de estas altcoins (monedas alternativas) incluso están superando el avance de bitcóin a medida que algunos operadores optan por activos digitales que han estado rezagados y que conservan la esperanza de obtener rendimientos similares.Las siguientes son algunas de las monedas más buscadas y que, pareciera, le hacen fuerte competencia al bitcóin.

Ether: Es la segunda criptomoneda más popular del mundo. Como el bitcóin tuvo un crecimiento meteórico pasando de 8 dólares en enero y ubicándose en unos 640 dólares once meses después. Maneja su propia plataforma llamada Ethereum y sólo puede ser utilizado dentro de ella. Aunque también maneja la tecnología de seguridad blockchain (cadena de bloqueos) se diferencia de la de bitcóin en que permite movimientos más inteligentes de las monedas y sin intervención humana. “Esto permite a los desarrolladores crear mercados, almacenar registros de deudas o promesas, mover fondos de acuerdo con instrucciones dadas por el usuario (como un testamento o un contrato de futuros) todo sin un intermediario o riesgo de contraparte”, indica su web. Para darle un ejemplo: usted da la opción, por ejemplo, de que cada vez que baje el dólar se mueva cierta cantidad de la moneda y el programa lo hace. Cada operación, eso sí, le cuesta una cantidad de etheres.

Ripple: Es como una prima cercana del bitcóin pues fue creada por los antiguos desarrolladores de esa moneda. Ellos lanzaron una empresa de software llamada Ripple y su moneda es la XRP. Según su página web, funciona como una manera de enviar dinero globalmente con la tecnología blockchain y hacer cambio de divisas.

Su ventaja es que no solamente se negocia esa moneda virtual sino cualquier tipo de dinero. Tiene oficinas es San Francisco, Nueva York, Londres, Sydney, India, Singapur y Luxemburgo y tiene entre sus inversores a reconocidos bancos como Santander, Axis Bank y UBS.

Litecóin Su precio base de 4,51 dólares ha aumentado con creces hasta llegar a los 322,80 dólares la unidad el pasado 10 de diciembre, según análisis de CoinmarketCap. Una de sus principales diferencias con el bitcóin es que una comunidad mucho menos cerrada y permite que casi cualquiera pueda participar al reducir los tiempos para confirmar identidad y las transacciones. Según su web esta “red de pagos global y de código permite que individuos controlen sus propias finanzas”. Litecóin provee tiempos de confirmación más rápidos y eficiencia de almacenamiento mejorada.

Monero Su principal ventaja es a su vez su peor defecto. El anonimato que ofrece la moneda tanto para la transacción y su valor como para el emisor y el destinatario la han vuelto popular.

Usa un tipo de programa que, aunque muestra públicamente todas las acciones (compras y ventas que se hacen), son imposibles de rastrear. Es por ello que, para algunos, es la moneda virtual más apetecible por los cibercriminales. Una unidad de monero cuesta 350 dólares.

Bitcóin Cash Casi todas se aprovechan de las altas tarifas y los tiempos tan lentos que ofrece la plataforma de bitcóin y esta moneda no es la excepción. Fue creada hace apenas cuatro meses y, según sus desarrolladores, cumple la promesa de ser dinero electrónico de usuario a usuario. “Usuarios y comerciantes se potencian con bajos costos de transacción y confirmaciones confiables”, indica CoinmarketCap. Tiene un plan de escalabilidad ‘on chain’ que, en pocas palabras, significa que la seguridad aumenta junto a la capacidad de la red. Usa, además, firmas digitales que mejora la seguridad de los monederos y algoritmos de ajuste de dificultad.

¡Ojo! Todas las criptomonedas son consideradas por los bancos centrales y por el Fondo Monetario Internacional, el rector de la economía mundial, como una inversión de alto riesgo. Su creciente rentabilidad es lo que más atrae a las personas, pero las probabilidades de que esa inversión caiga es muy alta.

El auge de las monedas virtuales también ha venido acompañado de un aumento en las denuncias por estafa, captación ilegal de dinero conocido popularmente como pirámides, lavado de activos entre otros.

Recuerde que al no estar regulada y no contar con respaldo de bancos en Colombia, las criptomonedas tampoco son reconocidas jurídicamente y por tanto es muy poco lo que legalmente si necesita reclamar un delito ante las autoridades.